Por: Hernan Baquero Bracho(Es tu corazón, no soy yo quien te condena. Son tus Acciones las que atestiguan contra ti...) Libro de Job 14.15 (6)
Lo primero que debo decirles a los respetables y respetados miembros de la Junta Organizadora del Festival Cuna de Acordeones de la siempre grata tierra Villanuevera (especialmente a Fermín Ovalle a quien de verdad aprecio, y a Nimia Mendoza cuya labor admiro y aplaudo) y a las honorables damas firmantes de las dos cartas que aparecieron en este diario el día miércoles 28 como reacción a mi columna del martes 27, es que ni quito una sola coma de lo que escribí ese día ni tengo de que retractarme sobre lo ya escrito. Tal vez, lo reconozco, me faltó claridad, no fui bien explícita y lo que escribí para una sola persona dio la impresión de estar dirigido a todo un pueblo. Cosa que no es así y que tengo la obligación de dejar bien claro ante la opinión pública y de modo particular ante el pueblo Villanuevero.
Me presento, pues, ante el Tribunal de la opinión pública y puestas ras cosas en ese lugar, vuelvo sobre el tema; no tanto porque considere necesario insistir sobre lo ya dicho, cuanto porque veo con preocupación que ahora la audaz destinataria de mi pasada carta, acude al viejo y peligroso expediente de movilizar a muchos de un lugar en contra de uno solo en otra parte. La artimaña es vieja y ha sido usada desde que el
Mundo es mundo. Yo misma la padecí bastante cuando, enfrentada sola a un funcionario que tenía una cauda de adeptos, me tocaba leer un día sí y otro también en la prensa del país, cartas, cablegramas, comunicados y toda suerte de manifestaciones de elogios, alabanzas y ponderaciones para la persona que yo cuestionaba, envueltas en el papel celofán de las criticas, rechazos y ofensas contra mí. Esto era lo que los abuelos llamaban sacar la brasa con mano ajena.
Y parece que ahora, en Villanueva, la periodista única, o la única periodista, qué sé yo-, que es con quien voy a entenderme- está intentando poner a todo un pueblo a que se arda las manos en el fogón que ella sola ha encendido para cocinar ahí, en el caldo de sabrá Dios qué clase de frustraciones y carencias, un enfrentamiento que no tiene ninguna razón de ser entre Villanueveros y Vallenatos. Pero vamos por partes. Lo que dije en mi Carta Vallenata del martes 27 ni es mentira, ni es nada nuevo. Gentes de aquí, de allá y de otras partes han comentado alarmados este hecho: el de que, de un tiempo a esta parte, la corresponsalía de la señora María Daza sobre el festival Cuna de Acordeones no ha sido otra cosa que un sartal ininterrumpido de sátiras, de puyas e indirectas, de críticas y de alusiones de doble sentido y de juicios morales sobre el Festival de la Leyenda Vallenata y concretamente sobre mí que siempre he estado vinculada a él. Esto no es mentira ni lo estoy inventando. Ahí están, y en el archivo nuestro se guardan, las informaciones que año tras año, cuantas veces se acerca la fecha del Festival Villanuevero, publica la mencionada señora. En ellas, indefectiblemente, aparece entre líneas y en ocasiones abiertamente, la consabida dosis de veneno contra el Festival Vallenato. Ahí en sus escritos en medio de cada palabra de elogios para destacar justamente el Festival de ustedes, viene agazapada la ponzoña y la ironía y la indirecta para quienes hemos organizado el Festival Vallenato y, sobre todo, para mí.
Que ustedes personalmente no han hecho esto, es cierto. Que ni Fermín Ovalle. ni Nimia Mendoza, ni el señor Alcalde, ni ninguna de las honorables damas firmantes han patrocinado o dirigido esta situación también es cierto. Pero de que ha ocurrido y está ocurriendo desde un tiempo a esta parte. Pero que ha ocurrido y ustedes ni nosotros ni Nadie puede negarlo o tratar de desmentirlo. Tan evidente ha sido esta malquerencia gratuita actitud y tan desmesurada y notoria.
Que ustedes personalmente no han hecho esto, es cierto. Que ni Fermín Ovalle. ni Nimia Mendoza, ni el señor Alcalde, ni ninguna de las honorables damas firmantes han patrocinado o dirigido esta situación también es cierto. Pero de que ha ocurrido y está ocurriendo desde un tiempo a esta parte. Pero que ha ocurrido y ustedes ni nosotros ni Nadie puede negarlo o tratar de desmentirlo. Tan evidente ha sido esta malquerencia gratuita actitud y tan desmesurada y notoria.
En contra del Festival Vallenato y de mi persona, que no pocos amigos Villanueveros (porque también los tengo) y de otras ciudades de la provincia, en reiteradas ocasiones nos han insinuado a los miembros del Consejo Directivo del Festival Vallenato que hagamos una reunión conjunta de todos los organizadores de estos certámenes, a fin de conversar amigablemente y de limar asperezas". A ellos hemos respondido con la verdad: que nosotros en Valledupar nada tenemos que limar porque jamás hemos tenido ni tenemos nada en contra de ningún Festival. La razón es simple y potísima y se cae de su propio peso: si la meta que nos impusimos hace 21 años es fa de la defensa Y difusión de la música vallenata, ¿qué más podemos querer sino que en cada pueblo de Colombia y ojala del mundo - haya gente que organice y realice festivales de este género? Tan honrada y cierta es esta posición que, cuántas veces hemos podido nos hemos hecho presentes en los festivales donde nos invitan: en el de Fonseca, que es el más antiguo después del de Valledupar; en el de San Juan, en el de Barrancas, en el de Codazzi, que es el más nuevo; en el de La Junta, en el de La Peña, en el de Arjona, en el de San Juan Nepomuceno y en muchos otros de los tantos que, a Dios gracias, se están Ilevando a cabo en otras partes del país. Y nos hemos hecho presentes no con la simple asistencia física. No. Los ayudamos también en sus primeros pasos de organización facilitándoles nosotros reglamentos, las tarjetas de puntaje, fas normas escritas y toda la estructura organizativa. Hasta verseadores hemos enviado por nuestra cuenta a festivales lejanos buscando que por allá se conozca e introduzca la hermosa modalidad de la piquería; y cuando ha sido posible hemos ayudado también con auxilios, modestos pero generosos.
No obstante todo esto que nadie puede desmentir, la señora María Daza que además se presenta siempre cuando no como mártir como la segunda versión de la Santísima Virgen, dado lo impoluta que se considera _ sabrá Dios por qué recónditas razones, decidió que para destacar y promocionar al Festival Cuna de Acordeones, había necesariamente que echarle vainas al Festival de Valledupar y a sus organizadores. Y comenzó lo que estoy comentando y Que ustedes y nosotros y mucha gente más sabe porque también lo ha leído: ese rosario de sandeces y provocaciones de sus repetitivas corresponsalía: que el Festival Cuna de Acordeones sí está bien organizado y sí es esto y lo otro, y allá en Villanueva sí se hace de este modo y del otro, y allá sí gana el mejor (desconociendo, en su pasión, que en el Festival de Vallenato han ganado muchos Villanueveros que si ganaron, fue porque eran los mejores en su momento). Y que ustedes allá si son la paz, que allá si se dan fallos justos y que allá sí, sí, sí,…, adjudicándose para ustedes solos en el mundo un sí excluyente y privativo que, por comparación, deja a todos los demás festivales, y directamente al de Valledupar, con el estigma por ella colocado, de ser la negación y la ausencia total de las maravillas que solamente en Villanueva se ponen en práctica. Y esta cantaleta infame, persistente y sacre todo Justa, ha ido calando y haciendo hueco en las mentes calenturientas de aquí y de allá, hasta el punto de que hoy -y esto tampoco puede negarlo nadie- la que por razones históricas, étnicas, sociales y económicas, espirituales y de sangre fue siempre una hermandad real entre Villanueveros y vallenatos, se ha deteriorado y resquebrajado hasta extremos de que los festivales de cada uno de estos pueblos, en lugar de ser como debieran serIo, un punto de unión y de apoyo mutuo, se han tornado, por obra y gracia de los excesos ( o de carencias, no sé) de esta impoluta periodista, en causa de desavenencias y distanciamientos.
Sobre esto no nos podemos echar mentiras. Cualquier vallen ato desprevenido que va al Festival Cuna de Acordeones regresa alarmado comentando la forma como allá se expresan de nosotros. Cómo nos desafían y nos agreden con sus palabras desapacibles. Cómo, a locutores y empresarios de conjuntos vallenatos los torean y los mortifican provocándolos a una comparación permanente entre uno y otro certamen. Hasta algunos miembros del Consejo Directivo de nuestra Fundación, han sido sometidos al largo y apasionado proceso de cuestionamiento cuando han intentado, allá en sus propios patios, llegar a un diálogo cordial con ustedes. Esto, claro, tampoco es culpa de ustedes ni nuestra. Pero esto existe y seguirá existiendo mientras haya una sola persona fomentándolo.
No obstante todo esto que nadie puede desmentir, la señora María Daza que además se presenta siempre cuando no como mártir como la segunda versión de la Santísima Virgen, dado lo impoluta que se considera _ sabrá Dios por qué recónditas razones, decidió que para destacar y promocionar al Festival Cuna de Acordeones, había necesariamente que echarle vainas al Festival de Valledupar y a sus organizadores. Y comenzó lo que estoy comentando y Que ustedes y nosotros y mucha gente más sabe porque también lo ha leído: ese rosario de sandeces y provocaciones de sus repetitivas corresponsalía: que el Festival Cuna de Acordeones sí está bien organizado y sí es esto y lo otro, y allá en Villanueva sí se hace de este modo y del otro, y allá sí gana el mejor (desconociendo, en su pasión, que en el Festival de Vallenato han ganado muchos Villanueveros que si ganaron, fue porque eran los mejores en su momento). Y que ustedes allá si son la paz, que allá si se dan fallos justos y que allá sí, sí, sí,…, adjudicándose para ustedes solos en el mundo un sí excluyente y privativo que, por comparación, deja a todos los demás festivales, y directamente al de Valledupar, con el estigma por ella colocado, de ser la negación y la ausencia total de las maravillas que solamente en Villanueva se ponen en práctica. Y esta cantaleta infame, persistente y sacre todo Justa, ha ido calando y haciendo hueco en las mentes calenturientas de aquí y de allá, hasta el punto de que hoy -y esto tampoco puede negarlo nadie- la que por razones históricas, étnicas, sociales y económicas, espirituales y de sangre fue siempre una hermandad real entre Villanueveros y vallenatos, se ha deteriorado y resquebrajado hasta extremos de que los festivales de cada uno de estos pueblos, en lugar de ser como debieran serIo, un punto de unión y de apoyo mutuo, se han tornado, por obra y gracia de los excesos ( o de carencias, no sé) de esta impoluta periodista, en causa de desavenencias y distanciamientos.
Sobre esto no nos podemos echar mentiras. Cualquier vallen ato desprevenido que va al Festival Cuna de Acordeones regresa alarmado comentando la forma como allá se expresan de nosotros. Cómo nos desafían y nos agreden con sus palabras desapacibles. Cómo, a locutores y empresarios de conjuntos vallenatos los torean y los mortifican provocándolos a una comparación permanente entre uno y otro certamen. Hasta algunos miembros del Consejo Directivo de nuestra Fundación, han sido sometidos al largo y apasionado proceso de cuestionamiento cuando han intentado, allá en sus propios patios, llegar a un diálogo cordial con ustedes. Esto, claro, tampoco es culpa de ustedes ni nuestra. Pero esto existe y seguirá existiendo mientras haya una sola persona fomentándolo.
Pero sigamos con el texto de sus cartas: Dicen ustedes que yo miento cuando me refiero a que hubo disgusto en un sector de Villanueva porque el jurado eligió a otro que no era el que quería ese sector. iPor Dios Santísimo!. .. , no traten de ocultar el sol con las manos. Independientemente de los innegables méritos y las calidades que tienen el Pangue Maestre para ser, no una ni dos, sino muchas veces más Rey Vallenato aquí, o allá, o donde lo pongan, la verdad - y ustedes no pueden desconocerlo- es que había gran parte del público que estaba con Bolaño. Esto no lo Inventé yo. Esto lo dijeron al aire dos emisoras diferentes a la emisora donde yo laboro. Y un vilIanuevero, desde allá mismo, dijo que habla en la Plaza grupos con pancartas en las que se pedía que eligieran a Bolaño. ¿Sí o no?.. Y que hubo protestas y piedras en la madrugada cuando eligieron al Pangue Maestre, '¿Sí o no?. (y aquí reitero mi admiración y cariño por el Pangue Maestre con cuya abuela. la inolvidable Miriam Socarrás, me unió un sincero cariño desde la infancia). Entonces, ¿cuál mentira he dicho? … ¿A cuál verdad he faltado?. O será que dentro del torcido código periodístico de la impoluta señora Daza la verdad sólo es verdad cuando la registra la prensa y deja de serio cuando la prensa la calle porque sus corresponsales la omiten?
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