16 de junio de 2016

Ante la crisis económica en el departamento de La Guajira. Misael Amaya Romero, un vendedor informal que se gana la vida en las calles de Villanueva

"Misael Amaya Romero tiene que sustentar a sus cuatro hijos y debe afrontar duros días para lograr llevar la alimentación a su familia"
"Ante la crisis económica, Amaya Romero se dedica a la venta informal de productos propios de Villanueva"
"El vendedor argumentó que si alcanza a vender en su totalidad un bulto de mamón, puede tener una ganancia de 50 mil pesos"
Por: Didier Hernández/ Twitter@villanueva24h/ ahora en Instagram

"Misael Amaya Romero, un ciudadano del común quien tiene que sustentar a sus cuatro pequeños hijos, debe de afrontar duros días para lograr llevar la alimentación a su familia"


La crisis financiera para muchos Guajiros ha llevado a que muchas familias tomen la decisión de rebuscarse realizando actividades de trabajos informales como ventas callejeras para llevar hasta el seno familiar la ansiada y cada vez costosa canasta familiar.

Ante la falta de generación de empleos, las ventas informales de cualquier tipo de bien ha sido la única opción de muchos Guajiros. En el caso de un habitante del municipio de Villanueva, quien recurre a esta actividad para  ganarse un dinero con la venta de mamones o cotoprix, a la altura del puente Novalito, ubicado en el corredor vial que  comunica al municipio de Urumita y al Cesar.
"Misael Amaya Romero, un ciudadano del común quien tiene que sustentar a sus cuatro pequeños hijos, debe de afrontar duros días para lograr llevar la alimentación a su familia"
Misael Amaya Romero, un ciudadano del común quien tiene que sustentar a sus cuatro pequeños hijos, debe de afrontar duros días para lograr llevar la alimentación a su familia. Para ello ofrece a los conductores propios y visitantes el dulce y exquisito sabor del mamón o en su defecto otros productos propios de la zona de Villanueva.

Padre soltero

Amaya Romero, de 38 años de edad, cuenta que ha sido un padre soltero y como tal debe afrontar muchos retos a nivel familiar y laboral. Las ventas de estos productos frutales dependen de la época, ya que no se cosechan todo el año. “Por mucho tiempo he tenido la oportunidad de brindarles a los clientes un mejor producto, siempre me las ingenio, si no es con mamón es con patilla, papaya, mangos o tamarindo entre otras frutas”, señaló.

Sin embargo, el vendedor informar argumentó que si se alcanza vender en su totalidad un bulto de mamón puede quedarle de ganancia de 30 hasta 50 mil pesos, pero resaltando que todos los días no son buenos, hay días malos, que puede ganarse hasta 10 a 15 mil pesos. “Existe mucha competencia debido a que muchos no cuentan con un trabajo estable, en este lugar no soy el único sino que también vienen entre 5 a 9 personas a vender sus productos y eso es lo que hace que la venta de uno sea muy baja”, explicó Amaya Romero.

De igual forma dice que a pesar de que hay días malos, regulares y buenos; se lleva la satisfacción de que pudo hacer para la alimentación diaria. Relata que la crisis financiera ha sido para todos un tema delicado, dado a que algunas personas no tienen esa fortuna de contar con un empleo digno.

“Uno porque ya está acostumbrado a este oficio, lo cual puede uno vender cualquier cosa, pero la crisis monetaria y la falta de empleo es preocupante en esta región del departamento peninsular”.

Con el clima en contra

Otro de los factores que los tienen preocupados, tanto a Misael Amaya Romero como el resto de los vendedores informales de frutas en Villanueva  es el cambio de clima. 

“El Fenómeno del Niño y de la Niña ha acabado con la producción de alimentos y para mí, poder a veces buscar un producto que tenga salida es difícil, sin embargo uno logra hacer miles de cosas para poder revender las frutas ya que se consiguen a un precio súper elevado”, explicó.

A pesar de las dificultades, Misael Amaya Romero, se siente afortunado, al menos durante este mes de Junio, ya que en estas últimas semanas, en plena temporada del mamón y del cotoprix, las frutas han abundado. Él, al igual que los otros vendedores, tiene las esperanzas puestas en que todos sus productos estarán disponibles a buen precio. Esto redundará en las buenas ventas y será una bendición para el hogar donde sustenta a sus cuatro hijos.

Por último Misael Amaya Romero, fue oportuno en que durante este mes de Junio la temporada del mamón y el cotoprix abunda, y con las esperanzas puestas en que todo sus productos que pueda vender serán bienvenidos y serán para él una bendición para lograr sustentar a su familia.

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