E ntre el 13 y el 20 de septiembre del presente año, se registraron dos secuestros en hechos aislados, tres personas en cada uno de los casos en diferentes sectores de la zona rural del municipio de Uribia, una situación que ha generado preocupación en el orden público y seguridad en esta entidad del departamento de La Guajira. Los casos fueron tratados con mucha reserva por parte de los familiares, sin embargo, la situación de zozobra hizo que los hechos se dieran a conocer ante la opinión pública por la trascendencia social que estaba ocurriendo y por la afectación a la convivencia ciudadana y la inestabilidad en las garantías de seguridad por parte de las autoridades competentes. Es de resaltar que el primer caso se registró el pasado 13 de septiembre en el corregimiento de Nazareth, Alta Guajira, zona rural del municipio de Uribia, donde tres personas fueron llevadas a la fuerza por sujetos fuertemente armados que los sometieron y los plagiaron sin dejar ningún rastro de sus paraderos. Las personas raptadas en este caso responden a los nombres de Ángelo José Freyles, Cristian Danilo González Uriana y Estebring López Sapuana; quienes según las versiones, en su momento fueron llevados por los sujetos a bordo de un vehículo, sin dejar ninguna información al respecto, por lo que sus familiares avisaron de manera inmediata a las autoridades militares. Días y horas de angustia pasaron los amigos y familiares de los tres hombres wayuú, trabajadores que presentaban buena conducta en la zona rural de esta localidad de La Guajira. Pasaron 13 días, exactamente el viernes 25 de septiembre fueron liberados Ángelo José Freyles y Cristian Danilo González, mientras que del tercero se desconocía su paradero. El segundo rapto se registró el pasado 20 de septiembre en la vía que va de Uribia hacia el Cabo de La Vela, zona rural de Uribia, donde fueron retenidos tres hombres más, pero en esta oportunidad dos de ellos fueron dejados en libertad, mientras que el otro fue llevado por los sujetos sin dejar rastro ni información de su paradero. Luego de ocho días de angustia por parte de sus familiares, el hombre identificado como Dreivi Yamith Cedeño Rosado, de 27 años y perteneciente al pueblo wayuú, fue encontrado sin vida y en estado de descomposición en inmediaciones de Las Salinas de Manuyaluh, a la altura del kilómetro 12 de la vía que conduce hacia Puerto Bolívar, en la Alta Guajira. Cedeño Rosado, se desempeñaba como dinamizador de las autoridades tradicionales indígenas Akalijunushiwaya y del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), en labores relacionadas con la entrega de agua a comunidades wayuú de la Alta Guajira. Su muerte ha causado gran conmoción entre sus familiares y amigos, que hoy no saben a quién pedir justicia por la forma en que fue hallado sin vida. Ante estos hechos las autoridades administrativas del municipio de Uribia han estado herméticas, no hay un pronunciamiento oficial sobre la situación de inseguridad y orden público que se está viviendo en la zona de la Alta Guajira. Los secuestros a jóvenes y hombres trabajadores dejan una brecha inmensa ante la necesidad de respuesta inmediata para solucionar la seguridad y tranquilidad de los habitantes de esta localidad de La Guajira. 61 días sin saber del paradero de David Rodríguez Gómez Otro de los casos que sigue presente y que hasta la fecha lleva 61 días sin saber nada de su paradero desde el día de su secuestro, es el del funcionario del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) La Guajira, David Rafael Rodríguez Gómez, de 39 años, de quienes sus familiares aún no han recibido información o datos de supervivencia, viviendo horas de angustia por no conocer de su paradero. Es de recordar que el profesional en Contaduría Pública fue secuestrado la tarde del 30 de julio cuando llegaba a su lugar de residencia en el centro del municipio de Uribia. En ese instante fue llevado a la fuerza por sujetos armados en su propia camioneta Toyota Hilux blanca, que luego abandonaron en un sector de la comunidad de Nortechón de esta misma localidad. En su momento las autoridades dieron a conocer la información sobre una recompensa de hasta 150 millones de pesos, de los cuales 100 millones eran por información que diera con el paradero y ubicación del funcionario del Icbf y los otros 50 para identificar a los responsables del rapto y poderlos capturar de manera inmediata. Dos meses han transcurrido desde su secuestro y sus familiares aún continúan en constante oración pidiendo a Dios que Rodríguez Gómez, vuelva al seno de su familia. Han sido 61 días de angustia que ha dejado a una familia de Uribia sumergida en la esperanza de que sus captores den alguna prueba de supervivencia, lo dejen en libertad y pueda regresar sano y salvo.
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