25 de noviembre de 2008

El Instituto Educativo Roque de Alba un Guardian de Generaciones

Por: Raimon Guillermo Sales Contreras
Era un tiempo tan feliz que del Roque a San Luis yo siempre me iba a pie”, apartes de la canción, Tesoro de mi Infancia del reconocido compositor Villanuevero, Daniel Celedón Orsini, inicio este relato con este preámbulo con la disposición de hacer un reconocimiento a un amigo que desde la infancia académica siempre nos acompaño y respaldo con lo que a su alcance tuviera en nuestra alma mater e inolvidable Colegio Nacional Roque de Alba, ese reconocimiento se lo merece un villanuevero como yo, José López. Como olvidar ese anhelo de todo estudiante de llegar a las grandes ligas académicas y de encuentros generacionales, gente de todas partes de la Guajira, desde la Jagua del Pilar, hasta Fonseca y quizás mas allá, en ese transcurrir de la cotidianidad de mi pueblo, el Roque demando gran parte de los tiempos bien vividos y bien invertidos, todos los que cursábamos teníamos el deseo de ser un buen bachiller académico, así dice el diploma que le entregan a uno en el auditorio, grande e inmenso, como las esperanzas de todos esos estudiantes que se convirtieron en grandes seres humanos y excelentes profesionales de la vida y de la profesión escogida.

Ustedes se preguntaran que papel juega este amigo de todos en este lapso de nuestras vidas, yo les respondo, mucho, José siempre era el que le colaboraba a uno con la matricula, con conseguir una pastilla o un permiso para entrar a rectoría, también colaboraba con el fantasma de las notas de los exámenes finales, cuando publican notas y que ha dicho el Profesor, seria que se quedaron muchos para habilitar, o habra otro chancesito para que vuelvan a hacer el examen o la habilitación, todo esto hacia parte de nuestro entorno roquelino sin justificar que teníamos disposición y responsabilidad en nuestra obligación de estudiar y ganar el año lectivo.

Como olvidar ese medio de transporte que siempre nos permitía llegar temprano en ocasiones a las clases y la vagancia de colarnos en oportunidades con la venia de José López y José Juan el conductor del bus verde con blanco, de vez en cuando le regalaba a uno un tiquete para el próximo trayecto, ese es nuestro amigo, una insignia de nuestro cotidiano recorrer en las aulas del Roque, ese que en oportunidades lo asustaba a uno con acusarlo con el prefecto de disciplina o el coordinador académico, solo para hacernos entrar en cordura cuando la indisciplina afloraba de la misma forma que quemábamos las edades en donde no permanecíamos quietos a ninguna hora.

Como recordar las épocas del Trompo, la Pirinola, ir sin medias al colegio y otro sinnúmeros de modas que los medios de comunicación, la televisión o el que viniera de Venezuela, de Bogota o de otro país lo imponia en nuestra humilde e inocente estirpe generacional, en ocasiones nos avisaba , ojo que mañana van a decomisar y van a pasar revista a los que no tienen las medias puestas, ese era el guardián de aquellos muchachos que un día pasamos y dejamos huellas en ese conglomerado de generaciones que concentraba el Roque de Alba.

A José mi cariño y mi agradecimiento, Dios te asista en la salud y te recuperes lo mas pronto posible, en la vida cuenta las cosas por las que siempre te recordaremos, en esta ocasión para nosotros los roquelinos, ese apoyo incondicional del que gozamos cuando Dios nos dio la oportunidad de compartir contigo, a tu familia en mi Villanueva del alma, un saludo especial, a mi compadre Habilio y señora, Rosa Quintero, Valeria y Carlos Andrés, próximo Bachiller Roquelino, a Leonel y toda la tropa del San Luis, de mi corazón nace este reconocimiento humilde y noble.

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