26 de diciembre de 2024

Está desaparecida desde hace 22 años. Esperanza para una familia Wayuú en la búsqueda de Yeliza Johana Sarmiento Ipuana



"Esperanza para una familia Wayuú en la búsqueda de Yeliza Johana Sarmiento Ipuana"

Fuente: @villanueva24h/síguenos en Instagram, Youtube, Facebook, Threads y X (Twitter)


"Está desaparecida desde hace 22 años"


NOTICIA:
 En el municipio de Villanueva, sur del departamento de La Guajira, la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas (Ubpd) ha dado un rayo de esperanza a Jennys Patricia Sarmiento Ipuana, originaria de Barrancas, quien busca incansablemente los restos de su hermana Yeliza Johana Sarmiento Ipuana, de descendencia Wayuu, desaparecida hace 22 años durante tiempos de violencia en esta zona del departamento de La Guajira. 

Jennys relata con profunda emoción cómo durante años ha buscado pistas que la lleven al paradero de su hermana, quien desapareció siendo menor de edad, sin portar documentos de identidad. 

Según su testimonio, ha recibido información de familiares y residentes locales que apuntan a que los restos de Yeliza podrían estar sepultados en el cementerio central de Villanueva. 

“Ahora siento una esperanza más alentadora, algo cerca. Creo que finalmente podré encontrar dónde está mi hermana”, expresó Jennys, visiblemente conmovida, durante una reunión con la (Ubpd) en Villanueva. 

Ella agradeció a las fundaciones y organizaciones que trabajan para ayudar a familias a reencontrar se con sus seres queridos desaparecidos. 
“Sin estas instituciones, hubiera sido imposible continuar con esta búsqueda”, añadió. Jennys recuerda haber visitado el cementerio de Villanueva poco después de la desaparición de su hermana, pero el miedo y la incertidumbre la alejaron de la zona durante años. 

En su retorno al lugar, el encargado del cementerio le informó que los cuerpos que estaban en bóvedas habían sido trasladados a osarios.

Hoy, gracias al trabajo de la (Ubpd) y el apoyo de organizaciones como la Fundación Hasta Encontrarlos, la familia espera que las exhumaciones en curso en el cementerio de Villanueva puedan aportar claridad y permitir que los restos de Yeliza Johana regresen al seno familiar en Barrancas, para finalmente ofrecerle un descanso digno y un cierre a su historia. 

El caso de Yeliza Johana Sarmiento Ipuana es un recordatorio del impacto que la violencia dejó en Colombia y de la importancia de las labores de memoria, justicia y reparación para las comunidades afectadas. 

Las familias como la de Jennys siguen luchando por encontrar a sus seres queridos y mantener viva su memoria. Esperanza y dolor La joven, identificada como Yeliza Johana Sarmiento Ipuana, tenía solo 16 años cuando desapareció en el contexto de una masacre en la región.

Desde entonces, su familia ha vivido un largo y doloroso proceso para encontrar respuestas. La hermana mayor de Yeliza, quien lidera la búsqueda, recibió hace algún tiempo una llamada inesperada que reavivó las esperanzas de localizar los restos de su familiar. 

Aunque al principio desconfiaba de las intenciones de la fundación que la contactó, finalmente decidió abrirse y colaborar después de que representantes visitaran su hogar y le explicaran el propósito de su trabajo. 

“Desde ese momento empecé a confiar en ellos y en la posibilidad de encontrar a mi hermana”, comentó. Yeliza, quien no llegó a tramitar su cédula debido a su corta edad, fue criada junto con su hermana por sus abuelos. 

Su infancia estuvo marcada por dificultades, y su destino final es algo que su familia describe como "desgarrador". Antes de su desaparición, vivía con su hermana mayor y estudiaba, pero viajó a Villanueva para asistir a un festival por invitación de un familiar. 

Ese viaje sería la última vez que su familia tendría noticias de ella. Los eventos posteriores marcaron un giro doloroso. 

“Por medio de los periódicos me enteré de una masacre en la zona. Un familiar me confirmó que mi hermana había sido asesinada y sepultada en Villanueva. Viajé al municipio dos días después, confirmé que era cierto y visité su lugar de sepultura”, narró la hermana. 

Diez años después, al regresar al cementerio, se encontró con que los restos ya no estaban en el lugar, y desde entonces perdió el rastro. A pesar del tiempo transcurrido, la llegada de la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas (Ubpd) y de organizaciones como la Fundación Hasta Encontrarlos, ha renovado las esperanzas de la familia. 

Hoy, la hermana mayor de Yeliza se aferra al anhelo de llevar sus restos a su lugar de origen para brindarles un descanso digno y un cierre emocional para la familia.

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